miércoles, enero 04, 2006

fábula

Recordando un viejo cuento o fábula he llegado hasta aquí, o eso creo. Hacía mucho que no la escucachaba de mi propía voz. Perdonad si no la escribo con las mismas palabras, pues mi mente es caprichosa.

En una aldea remota donde la tecnología no ha llegado, ni hay el menor indicio que aparezca. Se hallaba un hermoso joven seguro de si mismo y con la desachatez que se tiene a tan temprana edad. Tenía el mayor de los alardes, gozaba de un corazón perfecto. Impoluto como ninguno y así lo mostraba a los demás aldeanos. Su corazón era de un rojo pasíon como nunca se había visto antes, con una figura tallada por el mejor de los artesanos. Sonriente y confiado como si nadie pudiera hacerle sombra.

Un día aparecío un viejo aldeano y al pasar por su lado le lanzo una mirada de desprecío. Ofendido el hermoso joven, le llamo la atención. Esperando una respuesta por tal acto ante alguien como él. El anciano le dijo que como podía estar tan orgulloso por tener un corazón tan impoluto. El joven le pidió que enseñara su corazon a todos los aldeanos y que fueran ellos los que juzgaran.

El hombre enseño su desvalido corazón, lleno de cicatrez, de trozos que no encajaban, de rasguños y espinas. El joven sonrió y le dijo que como podía pensar que penoso corazón puediera ser mejor que el suyo, cuyos encantos eran sabidos por todos los del pueblo.

El anciano sin rechistar le dijo: cada vez que he compartido lagrimas y risas con alguien, le he dado un trozo de mi como muestra de mi amistad y esa persona ha hecho lo mismo. cada amor que he perdido, ha sido una espina clavada en mi corazón. todos esos momentos tristes que mis ojos han visto al largo de toda mi vida son rasguños ... en fin, yo tengo un corazón bonito pues cada parte de él ha sido formada durante una larga historia. en cambio, tú no tienes ninguna muesca en él. Significa que has querido a nadie, que no has compartido la tristeza y alegria con ningun amigo. no has visto más allá de lo que hay en tu nariz. Que tienes que decir a eso?

El joven dandose cuenta de la razón del anciano se apresuró con su temblorosa mano y desgarró parte de su corazón y se la ofreció al viejo aldeano que sin dudarlo se lo intercambió por una parte del suyo.

moraleja: (esta parte si q no la recuerdo, pero ...) ama a las personas que tienes a tu alredor sin temor a ser herido, pues te haran sentir vivo.

p.d.: pregunte a los grandes alquimistas la formula de la belleza y me dieron tu dirección

No hay comentarios.: